Conclusiones del CERN

Antes de marchar hacia Japón aquí van algunas reflexiones sobre mi estancia en el CERN. Quedan muchas cosas por contar sobre todo lo que hice allí en dos meses, si tengo tiempo seguiré escribiendo cosas y por supuesto seguiré con el curso de introducción a la física de partículas.

Todo se podría resumir en que ha sido sin duda alguna el mejor verano de mi vida. En el CERN he encontrado mi ideal de sociedad donde todo el mundo trabaja para la ciencia con ilusión; miles de físicos, matemáticos e ingenieros trabajando codo con codo para lograr un objetivo común: descubrir los secretos del universo.

Pero nada habría sido igual si no hubiera conocido a:

Verena, con la que aprendí miles de cosas sobre física, mates, aparatos y logró separarme de mi querido portátil durante horas :). Su proyecto en el CERN consistía en crear una aguja con una punta diminuta que lanzaría electrones dentro de uno de los haces del laboratorio de Antimateria del CERN, le ha costado mucho pero parece ser que ya tiene una aguja que funciona a 900 V. Durante el curso que viene volverá a Harvard para terminar su último año de Física/Mates. Esperemos que le vaya todo muy bien por aquellas tierras 🙂


En el laboratorio que tiene Harvard dentro del de Antimateria del CERN.

Virginia, con la que aprendí que las chicas superfrikis y que programan en Perl existen ;). Su proyecto en el CERN consistía en testear circuitos analógicos que luego se usarán en el detector CMS del LHC. Durante el curso que viene volverá a Madrid a continuar con su Ingeniería en Telecomunicaciones.


Virginia testeando sus circuitos.

Albert, en él encontré a alguien clavado a mi (en ciertos aspectos 😉 ). Es del año 81 como yo, tiene el mismo portátil, el mismo cargador de pilas, hizo hasta quinto de piano, leía las mismas revistas que yo en el instituto, jugaba al Starcraft y al Neverwinter y más cosas que me dejo en el tintero. Su proyecto en el CERN consistía en programar un servidor web dentro de una FPGA, que es una placa electrónica programable. Ha sufrido mucho porque era un proyecto casi imposible, pero al final la cosa está casi sentenciada. Durante el curso que viene hará el proyecto final de carrera en Francia, trabajando también con FPGAs que se utilizarán posiblemente para misiones espaciales de la ESA y la NASA.


Albert con su querida FPGA. En la pantalla del portátil podéis ver una de las webs que está dentro de la FPGA.

Lorenzo, el que fue mi compañero de habitación. Con el que aprendí las teclas rápidas del Emacs que yo nunca había usado, aprendí también cosas de Php y a ser más feliz aun. Su proyecto en el CERN consistía en analizar datos de un experimento creando un programa en Delphi. Con lo linuxero que es Lorenzo, al principio sufrió mucho al ver los churros de código de Delphi. Al final todo bien y el año que viene a terminar su carrrera de Informática en Italia.


Última foto con Lorenzo.

Diego, con el que aprendí miles de cosas sobre física. Su proyecto en el CERN consistía en programar simulaciones de datos del proyecto ALICE, uno de los detectores del LHC donde se recrearán las mismas condiciones que en los primeros 3 segundos después del Big Bang. Podéis ver parte de su trabajo en su web.Diego hará su proyecto final de carrera en el CERN, seguramente también dentro del proyecto ALICE. Confío en que algún día Diego sea premio Nobel de física.


Diego explicandonos la Teoría de Cuerdas (Última teoría de la física moderna que no entiende nadie, hay que pensar en 11 dimensiones) en un bar de Ginebra.
Albert y yo vamos con una camiseta del proyecto ALICE.

No hemos explicado nada sobre el ALICE en el blog pero prometo un post, porque es uno de los detectores más interesantes del LHC.

Gracias a todos por vuestra compañía en el CERN y que todo os vaya muy bien. Ya nos veremos, porque yo ahora (de aquí 3 días) me marcho a Japón!!!!!

Por ahora hemos quedado todos para el Verano del 2007 en la inauguración del LHC. Así que tendremos más aventuras del CERN en este blog.

Breve historia de Japón – Parte 2

Entre el siglo XIV y el XVI en Japón funcionó bajo un sistema de feudos que siempre estaban batallando entre ellos. La capital seguía siendo Kyoto donde el Shogun «controlaba» el país. Pero tras la muerte del shogun Hideyoshi en 1598, el nuevo shogun Tokugawa Ieyasu decide gobernar desde su castillo situado en Edo.

Hasta entonces Edo había sido un pequeño poblado sin importancia, pero a partir de del siglo XVII se convertiría en la capital de Japón hasta nuestros días que es conocida como Tokyo. Rápidamente comenzaron a aflorar rutas comerciales desde Kyoto hasta Edo/Tokyo; los samurais, nómadas y comerciantes se fueron instalando en el nuevo centro neurálgico de la isla.

Edo tokio
Aspecto de Edo/Tokyo hace unos 400 años.

Durante más de dos siglos gobernanaron las diferentes generaciones de la familia Tokugawa, eran extremadamente conservadores y esto les llevo al punto de cerrar las puertas a cualquier influencia del exterior. Es decir, no se permitía la entrada de extranjeros en Japón. Si se encontraba algún extranjero en el interior del país era automáticamente condenado a muerte. Muchos exploradores españoles y portugueses murieron al llegar a Japón. Además, una ley del 1614 prohibía a todo japonés salir del país.

Japón estuvo totalmente cerrado a influencias externas hasta el año 1868. Pensad en las consecuencias que esto puede tener para un país y para su gente. Todos tienen un amor casi neurótico por Japón, piensan que son el centro del mundo y se dejan la piel trabajando por su país. También pensad que en 1868 en occidente ya teníamos trenes y diferentes tecnologías que en Japón no tenían, allí seguían usando el caballo y la burra. ¿Cómo pudieron en tan solo 72 años desarrollar la tecnología necesaria para enfrentarse a Estados Unidos en la segunda guerra mundial ? ¿Cómo pudieron después de ser derrotados en la guerra, resurgir en tan pocos años y llegar a ser una de las grandes potencias mundiales siendo líderes mundiales en tecnología?