Máquina expendedora de mascarillas

Una de las primeras cosas que me pregunta la gente cuando acaba de llegar a Japón es sobre las mascarillas. Una de las razones por las que tanta gente usa mascarillas por la calle es el kafunsho, pero también se usan cuando estás enfermo o cuando viene una nube de contaminación PM2.5 de China. Esta máquina expendedora te vende mascarillas para casos de emergencia.

Mascarillas

La sección del centro vende pañuelos de papel y la sección de la izquierda de la máquina es de hokkairo. Los hokkairo son pequeñas bandas que crean calor químico durante varias horas.

Anotaciones sobre máquinas expendedoras:


Una lata de Pocari Sweat viajará a la Luna

Pocari Sweat uno de los refrescos más populares en Japón durante el verano viajará a la Luna en octubre del 2015 convirtiéndose en la primer refresco de la historia en alunizar. Otsuka, la embotelladora de Pocari Sweat, contratará uno de los cohetes Falcon 9 de Space X. Será también la primera vez que empresas privadas consiguen llegar a la Luna sin ayuda de ningún gobierno.

lunapocari


Paralelismos del Estoicismo y Budismo Zen, practicando el bienestar

En febrero conocí a Ecequiel Barricart y la segunda noche ya era como un amigo de toda la vida. En una de las conversaciones que tuvimos por Shibuya comenzamos hablando sobre el taoísmo y al final me dejó pensando sobre los posibles paralelismos del Estoicismo y el Budismo Zen. Este post inspirado en esa conversación va dedicado a Ecequiel y al libro que ha escrito y acaba de salir a la venta en España (Lo podéis comprar en Amazon.es).

Siddhārtha Gautama (Buddha) nació siendo el príncipe de Kapilavastu, rodeado de lujo y viviendo en un palacio. A los 16 años se casó y tuvo un hijo. La riqueza y la familia no satisfizo a Siddhārtha, a los 29 años decidió probar un estilo de vida diferente y se escapó del palacio para llevar una vida asceta. Pero el ascetismo tampoco funcionó, no consiguió la felicidad y bienestar que buscaba. Ni la riqueza, ni el ascetismo extremo le funcionaron. Se dio cuenta de que la persona sabia no debe ignorar los placeres, podemos vivir con ellos pero debemos ser conscientes en todo momento lo fácil que es ser esclavizado por ellos. Fue entonces cuando decidió responder a las cartas de su padre y volver a palacio.

Zenón de Citio comenzó su educación en la escuela de los Cínicos. Los cínicos practicaban un estilo de vida ascético, dejando de lado todo tipo de placer terrenal, vivían en las calles y lo único que poseían era la ropa que llevaban puesta. Zenón viendo que el Cinismo no le traía bienestar lo abandonó y fundó la escuela de los Estoicos. La filosofía estoica que Zenón comenzó decía que no hay nada malo en disfrutar en los placeres de la vida siempre y cuando no tomen control de nosotros cuando los estamos disfrutando, tenemos que estar siempre preparados en caso de que cualquier placer desaparezca. El objetivo no es eliminar toda emoción y placer de nuestras vidas (Cinismo), sino eliminar solo las emociones negativas. Sí, muchos confundimos el Cinismo con el Estoicismo, yo era uno de ellos.

Como podéis ver, desde su fundación, uno de los objetivos tanto el Budismo Zen como el Estoicismo es el control de los placeres, los deseos y emociones. Aunque ambas filosofías son muy diferentes en su forma, ambas tienen como objetivo reducir nuestro ego y controlar nuestras emociones negativas. Además ambas son más de practicar que de teorizar, ambas dan consejos sobre como debemos vivir para tener una buena vida. Tanto el Estoicismo como el Budismo Zen en el fondo son metodologías para “practicar el bienestar”. Abogan por usar un conjunto de técnicas y la puesta en práctica de estas para conseguir nuestro bienestar-felicidad y el de nuestros allegados. Veamos más paralelismos de ambas filosofías:

Sobre el momento presente:

Estoicismo: lo único que existe y que está bajo nuestro control es el momento presente. No debemos preocuparnos en exceso por el pasado o el futuro.

“Un hombre vive solo en el presente, en este efímero instante”
“A man lives only in the present, in this fleeting instant” –
Marcus Aurelius.

Budismo Zen: consciencia del momento presente. No debemos estresarnos o preocuparnos por el pasado o el futuro. Debemos apreciar las cosas tal y como son en el momento presente.

“Estamos aquí y ahora, el único momento en el que estamos vivos es el momento presente”
“We are here and now, and the only moment to be alive is the present moment” Thich Nhat Hanh

Sobre la concentración, importancia de una mente “mindful”:

Budismo Zen: en el zen el concepto de mindfulness “conciencia plena” generalmente se asocia a la práctica de la meditación pero se extiende más allá de la mera meditación. Un buen practicante del zen está en estado mindfulness no solo cuando está meditando, también cuando está ejecutando cualquier otra tarea como podría ser caminar, cocinar, cantar, escribir, leer. Cuando comes céntrate en el sabor de la comida, cuando lees déjate absorber por la lectura, cuando hagas deporte siente tu cuerpo cada instante…

Estoicismo: los estoicos no dedicaban un tiempo a meditar como los budistas. Pero sí que tenían el concepto de prosoche (Plotinus) cuyo significado es parecido al del mindfulness del budismo y que se podría traducir como “atención”.

“En cada momento centra tu mente… en la tarea que estés trabajando, con dignidad, con simpatía, con benevolencia y con liberta, deja aparte todos los demás pensamientos.

“Every hour focus your mind attentively…on the performance of the task in hand, with dignity, human sympathy, benevolence and freedom, and leave aside all other thoughts. You will achieve this, if you perform each action as if it were your last.” – Marco Aurelio

Sobre los deseos, emociones y placeres. Lo que podemos controlar y lo que no.

Estoicismo: dice que los deseos y placeres no son problema, podemos disfrutar de ellos siempre y cuando no tomen control de nosotros. Algo que es extremadamente difícil si no cultivamos una mente virtuosa. Aquella persona que logra poder controlar sus emociones es considerada como virtuosa por los estoicos.

Cuando llevamos un tiempo en el trabajo de nuestros sueños queremos cambiar a otro trabajo, cuando nos toca la lotería y nos compramos un Ferrari al cabo de un tiempo queremos un barco velero. Cuando por fin conseguimos conquistar al hombre o mujer de nuestros sueños de repente nos pica la curiosidad por otra persona. ¡Adaptación hedónica! Los humanos somos muy débiles con los deseos, si no nos controlamos somos insaciables. Siempre queremos más cosas, deseamos más fama, más riqueza, más poder. Para los estoicos este tipo de deseos y ambiciones no son dignas de ser perseguidas. El objetivo de la persona virtuosa es conseguir tranquilidad (apatheia): un estado de ausencia de emociones negativas como ansiedad, miedo, pena, vanidad, enfado y presencia de emociones positivas como por ejemplo alegría, amor, serenidad, gratitud etc

Para mantener una mente virtuosa los estoicos practicaban la “visualización negativa” con la que imaginas “lo peor que te puede pasar” para así estar preparado en caso de que ciertos privilegios y placeres desaparezcan de tu vida. Para practicar de forma correcta la visualización negativa tenemos que contemplar eventos negativos pero sin preocuparnos por ellos. Séneca, uno de los hombres más ricos de la antigua roma, llevó una vida de todo tipo de lujos pero era un estoico practicante. Recomendaba reflexionar y practicar “visualización negativa” cada noche en la cama antes de dormirse. Séneca no solo visualizaba situaciones negativas sino que las ponía en práctica, por ejemplo viviendo durante una semana sin criados y sin beber y comer como una persona rica.

Además de la visualización negativa y no dejarse llevar por emociones negativas, otro de los fundamentos de la práctica estoica es ser consciente de lo que está bajo nuestro control y de lo que no. No debemos estresarnos o preocuparnos de cosas que no están totalmente fuera de nuestro control, debemos centranos en lo que tenemos podemos controlar. Tener claro lo que está bajo nuestro control y lo que no, es otra forma de no dejar llevarse por emociones negativas, si intentamos entrometernos en algo que está fuera de nuestro control casi siempre emergen emociones negativas.

“El hombre, es afectado no por los eventos sino por la forma en que los considera.” .- Epicteto

“Man is affected, not by events but by the view he takes of them. ” .- Epictetus

Budismo Zen: el budismo zen utiliza la meditación para controlar las emociones, deseos y pensamientos. Al contrario de la creencia popular, la meditación (En el caso del Zen) no consiste en dejar la mente en blanco, consiste en observar tus pensamientos y emociones conforme van apareciendo en tu mente sin dejar llevarse por ellos, sin dejar que te controlen o molesten. De esta forma entrenas tu mente a no dejar llevarse por el ego, la ira, la gula, la envidia, el deseo de poder… Cuando consigues estar en un estado en el que a través de la práctica de la meditación has eliminado todo tu ego siendo pura compasión has llegado al nirvana.

Uno de los mantras más usados del Budismo se centra en el control de las emociones negativas: “Oṃ maṇi padme hūṃ” donde Oṃ es la generosidad que purifica el ego, Ma es la ética que purifica los celos, ṇi es la paciencia que purifica las pasiones y deseos, Pad es la diligencia que purifica los prejuicios, Me es la renuncia que purifica el codicia, y hūṃ es la sabiduría que purifica el odio. Oṃ maṇi padme hūṃ (Wikipedia).

Impermanencia

Estoicismo: los estoicos recomiendan contemplar la impermanencia de las cosas que nos rodean. El emperador Marco Aurelio decía que las cosas que amamos son como las hojas de un árbol, pueden caer en cualquier momento cuando se alza el viento. También dijo que el cambio en lo que nos rodea no es algo accidental sino que forma parte de la esencia del Universo. Todo lo que tenemos y todas las personas que queremos desaparecerán respecto a nosotros en algún momento. Al igual que la “visualización negativa”, es algo que debemos mantener en mente pero sin ser pesimistas, ser conscientes de la impermanencia de las cosas no nos tiene que entristecer nos debe de motivar a ser más optimistas con el presente y amar lo que tenemos y a los que nos rodean.

“Todas las cosas humanas tiene una vida corta y perecedera”
“All things human are short-lived and perishable” – Seneca

Budismo Zen: la naturaleza transitoria, efímera, impermanente 諸行無常 del mundo es concepto central en el Budismo. Tenerlo siempre presente nos ayuda a no sufrir excesivo dolor en caso de pérdida (Objectivo parecido a la visualización negativa del estoicismo).

“Si pensamos detenidamente en el cambio, este nos enseña que debemos disfrutar de nuestras experiencias sin aferrarnos a ellas. Para disfrutarlas, para aprender lo máximo de ellas, tenemos que apreciar su intensidad al máximo en el momento presente siendo 100% conscientes de que pronto terminará y tendremos que aprovechar, disfrutar, abrazar cualquier cosa que venga después.” Siddharta, de Buddha

“Aprender sobre el cambio nos enseña a tener esperanza. Porque el cambio está dentro de la naturaleza de las cosas, nada es fijo, ni siquiera nuestra identidad. No importa lo mala que sea la situación actual, todo es posible. Podemos hacer cualquier cosa que queramos, podemos crear cualquier mundo en el que queramos vivir y podemos convertirnos en cualquier que queramos ser.” – Siddharta, de Buddha

Grandes diferencias:

No todo son parecidos, también hay grandes diferencias entre ambas:

– Siddhārtha Gautama no estaba interesado en explicar el mundo. El estoicismo sí, además de la rama pragmática y ética también estudiaban lógica y física. Los epicúreos también tenía una rama racional. El Budismo Zen no intenta racionalizar como hacen los estoicos con el logos. Resolver un koan racionalizando es imposible. Para el budismo el pensamiento lógico es una trampa. En cambio un estudiante de estoicismo utiliza la lógica para mejorar su intelecto.

– Las enseñanzas originales de Siddhārtha Gautama son no-teístas. Sí, el budismo es una religión sin Dios. En cambio los miembros de la escuela fundada por Zenón eran teístas (Zeus y compañía).

– El estoicismo no requiere tiempo exclusivo dedicado a la “práctica de estoicismo”, simplemente hay que vivir virtuosamente sin dejarse llevar por emociones negativas o por cosas que no podemos controlar. En el caso del Budismo Zen tenemos que dedicar un tiempo “aparte”, de forma exclusiva para practicar meditación.

La compasión es algo central para los budistas mientras que los estoicos no dicen nada sobre ella.

Conclusión

Tanto el Budismo Zen como el Estoicismo son muy pragmáticas, se centran en el aquí y el ahora. Ambas utilizan metodologías y técnicas diferentes (Meditación vs visualización negativa) mediante las cuales buscan conseguir serenidad, confianza, felicidad, benevolencia y evitar emociones negativas como la ansiedad, la pena, celos o el miedo.

¿Cuál elegís para practicar el bienestar y la virtud? ¿Budismo Zen o Estoicismo?

Anotaciones relacionadas:

Bibliografía: