Hablando todos a la vez

Llevo ya unos días en España para poder asistir a Asia Geek, llevaba algo más de un año sin regresar a estos lares y como cada vez que vuelvo hay ciertas cosas que me llaman la atención al verlas desde la perspectiva de alguien que viene de «fuera». Por ejemplo, después de tanto tiempo en Japón, donde las conversaciones son pausadas y lentas, donde cada uno habla como si hubieran turnos y donde raramente nadie levanta la voz; me encuentro aquí en España con dificultades para entrar en una conversación, empiezo a hablar y enseguida alguien me interrumpe, y otro u otra interrumpe otra vez y al final todos están hablando a la vez… un sin sentido.

Casualmente, estaba leyendo un libro de Juan Antonio Vallejo-Nágera, él también estuvo en Japón documentándose para su libro de Yukio Mishima, y lo explica mucho mejor que yo en este párrafo:

En Japón puede ser difícil hacer hablar a un individuo; en España lo espinoso es conseguir que se calle. En un grupo de españoles casi nunca está hablando uno solo. En una comida típica de seis personas, hay por lo menos tres conversaciones simultáneas cruzadas, cada cual con el que tiene más lejos, y es frecuentemente que en alguna de esas parejas improvisadas hablen los dos a la vez contándose la misma cosa. Como se tapan unos a otros gritan todos. Si no se trata de amigos a los que tenemos mucho cariño, puede resultar una pesadilla. Con frecuencia lo es.

Creo que hace unos años no era tan consciente de este «problema» como lo soy ahora, y pongo «problema» entre comillas porque a veces es más entretenida y más «emocionante» una conversación a la española que una conversación a la japonesa… durante un ratillo, el problema es cuando la conversación simultánea a cuatro bandas se alarga infinitamente. ¿Sois de los que hablan y hablan sin parar o de los que callan e intentan escuchar?