Shirakawa-go

Shirakawa-gō es el último lugar superturístico de Japón que todavía no había visitado. La razón principal por la que no había pasado por esta aldea idílica es porque está en un lugar bastante apartado en el norte de la prefectura de Gifu.

Nosotros decidimos ir con un coche alquilado desde Takayama (A donde se puede llegar fácilmente en tren desde Nagoya). Conducir desde Takayama hasta Shirakawa-go es simple, casi todo es una autopista con poco tráfico y muchos túneles, pasamos por uno de 11 km de longitud.

Pasear por las calles de Shirakawa-gō es tan bello como se ve en las fotos. Cuando llegamos, a las ocho de la mañana, éramos casi los primeros en llegar y pudimos caminar por las calles del pueblo prácticamente en solitario dando la sensación de que estábamos explorando el Japón del pasado.

A partir de las diez, las hordas de turistas invadieron cada rincón del pueblo… si queréis tranquilidad, cuanto antes lleguéis mejor, o quizás a por la tarde-noche cuando ya se va la gente.

Las casas de Shirakawa-go se siguen construyendo y manteniendo siguiendo la técnica gasshō-zukuri 合掌造り. Es una forma de construir casas de madera que es ideal para lidiar con las inclemencias del clima de este lugar en invierno.


Fotos viejas de Shinjuku

Shinjuku 新宿 es una de mis zonas favoritas de Tokio. He estado sacando fotos de Shinjuku desde el 2004, desde entonces he visto como se iba transformando a gran velocidad hasta el punto de que ahora siento nostalgia viendo fotos de los primeros años. El centro de Tokio cambia a gran velocidad en comparación con ciudades europeas. Por ejemplo, si viajasteis por Japón hace uno o dos años y visitasteis Shibuya cuando volváis… os encontraréis con un lugar totalmente nuevo.

Shinjuku era una zona apenas habitada antes de la era Edo. Fue gracias al desarrollo de las rutas de comercio de la era Edo lo que ayudó a que Shinjuku se comenzará a transformar en un centro de actividad neurálgico de Japón. “juku” 宿 en Shinjuku 新宿, significa “área de parar y descansar”. La estación de 内藤新宿 (Más o menos en el actual Shinjuku Gyoen) era la parada de la ruta de comercio de Koshu Kaido antes de llegar al final en Nihonbashi, el actual kilómetro cero de Japón.


Esta imagen muestra la ruta comercial de la era edo Koshu Kaido. La penúltima por la derecha es la parada 内藤新宿, la semilla a partir de la cual se desarrolló el actual barrio de Shinjuku 新宿.

Hoy en día Koshu Kaido es la avenida que pasa por la salida sur de la estación de Shinjuku. La estación de tren de Shinjuku es la más concurrida del mundo con más de 3,5 millones de pasajeros al día.

Shinjuku fue totalmente destruido en la guerra y reconstruido desde cero durante los años cincuenta y sesenta. Estas fotos que me encontré en las paredes de un edificio cerca de la estación que están reformando muestran las calles de Shinjuku desde los años 50 hasta finales de los años 80.


Salida este de Shinjuku a finales de los años 70.

Esta es una foto también de la salida este pero del 2004 que tomé cuando llegué a Japón. Fijaos que todavía estaba el Sakuraya さくらや (Tienda de electrodomésticos) que sale en la primera foto.

En esta otra foto de los 50 en vez de Sakuraya, en la misma esquina estaba Takano.


No explicando el Ryoanji – 龍安寺

Durante los últimos 13 años he visitado el jardín seco de Ryoanji (龍安寺) varias veces. Lo que más me gusta cada vez que me siento frente a la grava de este maravilloso karesansui 枯山水 (Jardín seco) es que lo veo todo diferente. Es como cuando ves la misma película o lees la misma novela en diferentes momentos de tu vida y cada vez notas y sientes nuevos aspectos.

La primera vez que visité el Ryoanji apenas tenía veinte y poco años y después de años estudiando en la universidad estaba totalmente absorbido en una forma de pensar totalmente dirigida a resolver problemas . En aquel momento, mi racionalismo radical me hizo querer buscar explicaciones a la belleza de este lugar de forma científica. En mi mente corrían este tipo de preguntas: ¿Porqué este lugar es tan famoso si simplemente son unas rocas sobre arena? ¡Tiene que haber una explicación!

Incluso escribí un post largo sobre como se puede dividir la geometría del jardín analizando el espacio vacío en el que flotan las rocas. Aprendí que lo importante no son las rocas sino el espacio entre ellas.

Pero con el tiempo también he aprendido que intentar explicar la belleza de forma científica es igual de fútil que intentar demostrar la teoría de la gravitación escribiendo una novela.

Esta vez visité el lugar con otros ojos y un nuevo corazón. Simplemente me senté y disfruté del paisaje sin intentar explicar nada.

Ahora, con 36 años, me doy cuenta de que el arte nunca llega a ser completo sin incluir el sujeto que lo está observando. Es mi consciencia, a través del acto de observar el jardín seco, la que hace que el lugar emerja como algo bello y único.

No es suficiente con explicar el jardín para entender su belleza, también tienes que conocerte a ti mismo para que la experiencia completa.


Blog de un español en Japón. Contando mis aventuras, mis viajes, mi vida y lo que voy aprendiendo sobre esta cultura oriental.