Relojes de agua orientales

Uno de los temas de mi novela La era de la eternidad es la construcción de un reloj de agua. ¿Qué pasaría si viviéramos en un universo en el que no podemos medir el tiempo porque nada se mueve?

Hace milenios los seres humanos empezamos a pensar en cómo calcular el paso del tiempo. Los obeliscos egipcios servían de relojes solares, por las noches cuando el cielo no estaba cubierto podíamos hacer cálculos mirando la posición de las estrellas o también usando relojes de vela o de fuego (En China utilizaban varitas de incienso).

Pero ninguno de estos métodos era muy fiable, en busca de la precisión se comenzaron a utilizar relojes de arena y de agua. En Japón, según las crónicas Nihon Shoki, el Emperador Tenchi (A finales del siglo VII) introdujo el uso de un reloj de agua llamado Ro-koku. Este reloj está considerado por algunos como el primer reloj inventado por ingenieros japoneses,


El reloj de agua Ro-Koku funcionaba con agua que iba cayendo poco a poco de un receptáculo a otro.

En La Era de La Eternidad, uno de los personajes lo basé en Su Song, un personaje histórico que vivió en el siglo XI. Fue un polímata chino que diseñó varios relojes de agua, el más avanzado fue una torre en cuyo interior una serie de ruedas hidráulicas coordinaban los movimientos para calcular el paso del tiempo.

Referencia 1: La Era de la Eternidad en Amazon.es
Referencia 2: https://www.asukanet.gr.jp/ASUKA4/mizutokei/tokei02.html
Referencia 3: https://oumijingu.org/pages/167/

Paseos aleatorios por Tokio – 5

Llegó la primavera a Tokio y con ella las fotos con cielos azules.


Un paseo nuevo que han abierto hace poco llamado 空の森 (Bosque en el cielo) en el que puedes dar la vuelta al estadio olímpico en una planta alta

Reflejos en la entrada del Tokyu Plaza en Harajuku


Salida sur de la estación de Shinjuku


Un Lawson en Higashi-Kitazawa.


Gente haciendo una cola misteriosa en Harajuku.


Un grupo de gente haciendo ejercicios radio taisho ラジオ体操 en un parque cerca de Akasaka.


Tienda de LINE con sus mascotas en Harajuku.


Máquinas de bebidas junto a una para envíos de Amazon


El cruce de Roppongi por la noche.


Casas en calles apartadas de Harajuku


Ejemplo de edificio estrecho.

Rosales en una casa de Sendagaya.


Cabinas que han puesto en estaciones para encerrarse a trabajar/hacer llamadas con el Zoom/Teams/Skype


Cafetería Totoro


Terraza en Minami Shinjuku

La era de eternidad

Me alegra anunciar que ya está disponible en librerías mi primera novela: La era de la eternidad.

He publicado varios libros pero hasta ahora no tenía experiencia escribiendo ficción. Ha sido un reto con muchos baches en el camino, desde que empecé a escribirla hasta hoy han pasado siete años. Espero que la siguiente no me cueste tanto y sea mejor que esta. Es una novela de aventuras, fantasía y ciencia ficción, ambientada en el futuro y en el pasado de Japón.

La podéis comprar en vuestra librería favorita o pedirla online en Amazon.es.
¡Espero que disfrutéis de la lectura!

Mil gracias a Ediciones Minotauro por confiar en mi y a todos los que me han ayudado a llegar al final.

La vida de Nathan, un solitario diseñador de relojes, da un misterioso vuelco tras reencontrar una vieja foto junto a Mia. Ella fue su amor platónico de adolescencia, pero su amor nunca traspasó los límites de su imaginación. Mia se fue a vivir a Japón con su familia justo antes de que empezaran sus estudios universitarios, separándolos para siempre. Veinte años después, tras una serie de eventos en cadena llevan a Nathan a subirse al avión viajando hasta Kioto, donde le espera una aventura que jamás podría haber imaginado.

La Era de la Eternidad es, además de un thriller tecnológico ambientando Japón y una novela de amor, una brillante reflexión sobre lo que significa ser humano en una sociedad cada vez más virtual.

www.kyotomythos.com

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La biblioteca Haruki Murakami

Haruki Murakami va a cumplir pronto los 73 años y quizás sea eso lo que le ha impulsado a empezar a pensar en su legado. Tiene gran colección de libros en casa y decidió donar gran parte de su librería personal a la Universidad de Waseda. Él fue estudiante allí, así que aceptaron la propuesta y construyeron un edificio nuevo en el campus de la universidad diseñado por el arquitecto Kengo Kuma para alojar los libros. Esta nueva biblioteca de la universidad se inauguró el mes pasado y se llama: The Waseda International House of Literature (The Haruki Murakami Library).

Ayer estuve visitando este curioso lugar, el cual está lleno no solo de libros sino también de pequeños detalles que los lectores de Murakami sabrán apreciar. Por ejemplo, en la planta baja han expuesto el piano del club de Jazz que regentaba Haruki Murakami antes de dedicarse a tiempo completo a escribir.


Fachada de la biblioteca


Estas escaleras con arcos de madera y estanterías a ambos lados son el corazón de la biblioteca.


Piano que utilizaban los pianistas que actuaban en el Peter Cat, nombre del club de jazz que regentaba Murakami junto a su mujer en los años ochenta en Sendagaya.

Reproducción del despacho-sala que tiene Murakami en casa para escribir.

Desafortunadamente el despacho lo tienen cerrado entre cristales

40 Lecciones de Vida desde Japón

Ha llegado el momento del año en el que comparto con vosotros un libro que empecé a escribir cuando cumplí los treinta. Acabo de terminar de escribir la lección de vida número cuarenta, la cual he titulado «Sigue al conejo blanco», y el PDF ha llegado a las 96 páginas. Os lo podéis bajar entero para leer cómodamente en vuestro dispositivo de lectura de documentos digitales favoritos aquí:

Si ya habéis leído las 39 lecciones que compartí el año pasado os dejo aquí la 40 directamente sin necesidad de bajaros el libro entero:

40. SIGUE EL CONEJO BLANCO

Al cumplir los cuarenta años aquí en Tokio he reflexionado sobre cuáles han sido las constantes que me han llevado a donde estoy ahora. ¿Qué valores fundamentales han ido moviendo los hilos de los mayores eventos de mi vida?

Para mí, una de las constantes ha sido siempre la curiosidad.
Igual que Alicia en el país de las maravillas, tiendo a perseguir conejos blancos que me llaman la atención.

Cuando vi por primera vez un ordenador quise saber cómo funcionaba una máquina capaz de mostrar píxeles en la pantalla siguiendo las órdenes dictadas por el teclado o por un programa. Es lo que me llevó a empezar a leer libros de programación y más tarde a estudiar ingeniería informática.

Cuando jugué por primera vez con videoconsolas (la mayoría de ellas japonesas en los años 90) y anime y manga japonés, me empecé a preguntar de dónde venía toda aquella creatividad y de ahí surgió mi interés en Japón.

Cuando me conecté por primera vez a Internet a mediados de los 90, lo primero que quise saber fue cómo crear una web. Días después tenía una web online y desde entonces he seguido escribiendo y subiendo cosas a la red.

Misteriosamente, después de años siguiendo mi curiosidad en todos estos temas terminé viviendo en Japón, el país de los videojuegos y manga, y trabajando en empresas de tecnología en las que mi trabajo consiste en crear servicios que se ejecutan gracias a la infraestructura de Internet.

Me pregunto ¿A dónde me llevarán los conejos blancos que comience a perseguir a partir de ahora?

Os invito a hacer el mismo ejercicio, haciéndoos las preguntas: «¿Cuáles fueron los conejos blancos que me llevaron a la situación en la que me encuentro ahora?», «¿Qué nuevos conejos estoy empezando a seguir y a dónde me llevarán?».

Yo confío en que mi curiosidad es sabia y me llevará por buen camino. Quizás a veces me haga seguir conejos que darán rodeos por lugares desconocidos, pero me gusta pensar que la aventura valdrá la pena y al final todo saldrá bien.