Catcher Robot Humanoide

“UFO Catcher” es el nombre con el que se conocen en Japón a las típicas máquinas de la grúa con pinzas con la que tienes que sacar regalos. La última novedad en máquinas “UFO Catcher” en Japón es una en la que en vez de una grúa, lo que tienes que utilizar es un robot humanoide para intentar extraer los regalos. Si véis el siguiente vídeo, parece que es más fácil que usando el maldito gancho de las máquinas normales, que casi siempre se para cuando le da la gana.

Humanoide Catcher

Vía news.3yen.com.


45 thoughts on “Catcher Robot Humanoide”

  1. Parece mas sencillo, y los premios son aun mejores que en México, los niponeses hasta nos superan en eso.
    Por cierto ¿alguien alguna ves a ganadoun premio en esas maquinas del gancho?

    PD el gravatar no funciona

  2. Qué niña más ludópataaaa!!! XD. Como decía Homer en un capítulo de los Simpsons: “arrrg, nos llevan años de ventaja!”
    Vaya diferencia de glamour entre los ganchos de aquí y un robot humanoide que hace eso mismo jeje. Saludos

  3. Está muy gracioso por cierto yo he conseguido bastante premios en máquinas de estas. Cuando fui a japon casi todos los días pasabamos por algún centro a hechar la partida xDDD ( facilmente se iban 500 yens cada día ) pero y lo bien que nos lo pasabamos!! era ludopatia total. La verdad es que en el video solo por ver como se pone de contenta la niña vale la pena gastarse lo que valga.

    Por cierto kirai en tu empresa necesitais un informático? xD joer es jodido esto de buscar curro en Japón y más sin tener mucho curriculum aún. Bueno si les interesa diles que sé decir muchas cosas como por ejemplo masugu jidari migui ( se nota lo que aprendí en japón no? ahh y biru pero esta mejor no la digas xD )

  4. Lo mejor de los UFO catchers es que puedes llamar al encargado del game center y pedirle que te ponga este o aquel muñeco a tiro. Si el que a ti te gusta esta al fondo y aplastado, le lo ponen arriba y en el centro, cerquita del agujero.

    Eso si que anima a gastarse los cuartos!!!

  5. Qué guapo lo del robot! solamente por poder mover el robot ya jugaría.
    En japón puedes pedir a los empleados del salón recreativo que te pongan el peluche más fácil, al menos lo hizo una amiga

  6. Las maquinas de gancho no dependen de la habilidad del jugador, sino de una probabilidad prefijada por el dueño del local. Por ejemplo 1 de cada diez veces el gancho se pone duro y coje un muñeco.

    SI QUEREIS SABER LO QUE HAY QUE HACER PARA GANAR :

  7. Yo estoy con un par de personas que han dicho lo de llevarse el robot XD es lo mejor de ahi dentro jaja

    Pero los peluches tambien se ven con mucha mejor calidad de los de aqui en españa… y seguramente no es tan tan facil cojerlo ni con robot jeje

  8. La niña es un cielo pegando botes de alegría cuando coge el muñeco XD

    La máquina tiene una pinta increíble. La verdad es que el amor por la rebotica y las constantes aplicaciones “chorras” que le dan los japoneses es una de las cosas que siempre he envidiado de ese país.

  9. Pues sin ver el video, creo que este UFO catcher tendrá los mismo trucos de las máquinas de toda la vida!

    Por cierto, me apunto el truco del video de más arriba

    Apunte totalmente offtopic Kirai, empiezo esta semana un licenciatura en estudios de Asia Oriental, concretamente en Japón, mi pregunta es:¿En que aspectos me recomiendas que muestre una mayor atención en relación a la situacion actual o futura del país(manejo del idioma a parte)?

    Saludos!

  10. Jaume Ripollet i Bohigas enjuicia a los gallegos
    21 de Septiembre de 2007 – 14:43:19 – Pío Moa
    Me lo hace llegar mi corresponsal de Reus:

    Admirado profesor Bofarull i Bofarull

    Aun sin haber tenido respuesta a mi carta, y después de los rebuznos del tal Eguaraz, me permito relatarle una nueva y dolorosa experiencia para que compruebe el atraso de muchos de estos bárbaros que se llaman antiespañoles y son más españoles que los españoleitors, con eso se lo digo todo. Este verano fui también a Galicia con dos amigos, también patriotas catalanes, a los que yo hacía de traductor, porque yo hablo y entiendo un poco, bueno, bastante, el castellano, qué remedio, me obligaron a estudiarlo, menos mal que eso ya va cambiando. Fuimos a una excursión por el río Sil que llaman Ribeira Sacra (¡sacra! ¿ve usted? En plan religioso y tal, a estas alturas). La carreterucha hasta allí era africana, qué africana, española, y nos preguntábamos los tres qué hace esta gente con la pasta que nos sacan a los catalanes y que dicen que es para mejorar a esas naciones atrasadas como Galicia. Ya te jode que encima de que nos roban los cuartos a través del Estado español, solo sepan hacer chapuzas… menuda panda de vagos e ineptos, estos gallegos. ¡Gallegos! Ya la palabra dice mucho. Ya nos íbamos calentando al comentar estas verdades, cuando dimos con un bache enorme, el coche medio se hundió y pegó un brinco, Oriol y Jordi se pegaron un hostión de cuidado con el techo y quedaron con tortícolis para todo el día, las ruedas de delante perdieron el paralelo, y así el coche iba por donde le daba la gana. Fue un milagro que no nos cayéramos por uno de aquellos barrancos. Conseguimos llegar al embarcadero, y algunos palurdos de estos se nos quedan mirando mientras maniobramos penosamente, y al ver los CAT de medio metro que llevábamos junto a la matrícula y en los dos lados del coche, va uno y comenta: “Ah, claro, es que son catalanes”, como diciendo qué otra cosa podían ser tales gilipollas, cuando llegábamos así por culpa de ellos de sus putas carreteras. Encima de lo que nos mangan, ¿eh?… Si mis compañeros no fueran medio lisiados por lo del bache, con la cabeza doblada sobre el hombro, creo que les habríamos enseñado lo que es la sangre almogávar y carolingia.

    Pero lo peor fue cuando subimos al barquichuelo con el que dan paseos por un tramo del Sil. El sitio no estaba mal, me recordaba un poco a los fiordos noruegos en los que tanto disfrutamos hablando catalán con los naturales, tan amables y civilizados, seguramente de estirpe carolingia también. Bueno, el paisaje no estaba mal, ya digo, pero la chusma de por allí… Total, que la tipa que iba explicando las cosas hablaba con voz muy dulce pero resultó una arpía de no te menees. Voy y le digo que nos hable en catalán, y la tía borde nos contesta en gallego. Yo la entendía bastante, porque el gallego, aunque le dicen idioma, yo creo que es un castellano mal hablado y nada más. Me mosqueó que la tía se pusiera en plan chulo, y le dije que en Grecia y en Noruega, y en muchos sitios más, los guías y tal nos hablaban normalmente en catalán, y no comprendía cómo dentro del Estado español, mucho más cerca, no se nos atendía igual en nuestro idioma, y que luego encima nos llaman separatistas, cuando son ellos los separadores, los que por la puta envidia no reconocen la pujanza internacional de nuestro idioma. Y la tía, que no nos hace puto caso, se da la vuelta y se mete en la parte cubierta del catamarán, así le llaman, creo, que si estuviéramos en Cataluña llevaría ya veinte años desguazado.

    Entonces nos subimos a la cubierta de arriba, que tenía unos bancos al aire libre, para olvidar los sinsabores y disfrutar un poco del paisaje, ya digo, lo único algo bueno, por no decir lo único soportable de todo aquello, aunque el pasaje era demasiado caro. En mala hora se nos ocurrió ir a esta maldita nación. Oriol y Jordi, por lo del cuello, tenían que hacer números para mirar arriba hacia aquellos picachos, se retorcían, gemían y sufrían lo indecible. Y en estas, que la tía burra, por la megafonía, interrumpe las explicaciones turísticas y suelta: “Atención, hay aquí tres golfos que no han pagado el pasaje, y para que no siente precedente y sirva de advertencia, voy a decir sus nombres”. Y suelta mi nombre y el de mis compañeros. Porque olvidé decirle que los billetes hay que reservarlos en el hotel, y en la reserva venían nuestros nombres. Hervíamos de indignación, ¿así tratan a los turistas por estos pagos? ¿A los que les damos de comer? Pero Jordi dijo: “Hagamos como que no hemos oído, no hay mayor desprecio que no hacer aprecio”. Y entonces va la arpía y grita por el altavoz: “Son esos tres que van sentados en el banco segundo de la izquierda, dos de ellos con el pescuezo torcido”. Y la gente mirándonos y cuchicheando. Uno me pareció que hablaba de tirarnos al agua. Aquello ya era demasiado, señor Bofarull, aquello ya no podía ser. Descendimos bajo cubierta, donde hablaba la maldita individua, y le dije:

    – Ha de saber usted, señora, que sí hemos pagado ya, que no debiéramos haberlo hecho, porque no se respeta nuestro derecho a recibir las explicaciones en catalán. Es la primera vez en mi vida que nos tratan de esta manera, voy a protestar a…

    – ¡Qué carallo van a haber pagado ustedes! ¡A ver si creen que soy tonta!

    – ¡Le digo que hemos pagado, y que vamos a presentar una protesta…!

    – ¡Pues si han pagado, vuelven a pagar, qué carallo! Primero me obligan a decir por megafonía lo que he dicho, que es algo muy violento, créanme, muy desagradable para mí, y encima vienen aquí a llamarme mentirosa y a amenazarme. ¡Carqueixo! ¡Carqueixo!

    Y que sale de no sé donde una especie de bestia parda con un cuchillo de monte al cinto, un cuchillo como un alfanje, vamos, y nos dice posando la mano en la empuñadura:

    – Qué pasa aquí, ¿quién está amenazando a mi perlita del Caribe? ¿Quién se atreve a llamarla mentirosa?

    Y la tía, que se echa a llorar diciendo:

    – Me han obligado a tener que decir que había tres golfos que no pagaban, con lo desagradable que es tener que decir esas cosas… Y no quieren pagar…

    ¿Usted cree que se puede razonar con semejantes bestias, señor Bofarull? ¡Esos ni se habían olido el talante carolingio, se lo puedo asegurar, estoy seguro que se lo dices y ni saben de qué les estás hablando! Estuve por darle una patada en los huevos al tío, pero Oriol, con la cabeza penosamente doblada, me advirtió al oído: “Tranquilo, Jaume, tranquilo, que nos pierdes. Que luego viene la Guardia Civil, y ¿a quién crees que va a darle la razón? ¿Nos va a dar la razón en cuanto sepa que somos catalanes? Ni de coña, nos empapelan a los tres y nos meten en chirona. Si hay que pagar otra vez, pagamos y ya está”. Me di cuenta de que era un aviso lleno de seny, señor Bofarull, aunque muy amargo, cada vez que pensaba en la borrachera que iban a coger aquella pareja de piratas con el sobresueldo que tuvimos que aflojarles, porque lo único que deben saber hacer bien por esta desdichada tierra es empinar el codo, bueno, es que me daban ganas de volver y hacerles un agujero en el barco, con ellos dentro atados y amordazados.

    En fin, señor Bofarull, así están las cosas por esas naciones que dicen que se solidarizan con nosotros. Creo que hay que montar una campaña de boicot turístico para que, al menos, no se beneficien de nuestros euros en estos países de salvajes. Y por supuesto, escribiré a la Generalitat para que tome cartas en el asunto, porque no puede permitirse que traten así a unos ciudadanos catalanes, y menos en un país de mierda como Galicia, de donde han venido tantos muertos de hambre a que les demos de comer en nuestra nación, y los cabrones así nos lo agradecen. Después de volver a casa, gastándonos una pasta en paralelar las ruedas y en linimentos y tal, todavía me hierve la sangre, cada vez que me acuerdo. Después de esto ya no me extraña nada de los Eguaraces y Carballeiras, los creo capaces de cualquier cosa, hasta de declararse españolísimos el día menos pensado.

  11. He estado echando una ojeada a tu blog y me parece más que interesante. Vivir en Japón ha de ser una experiencia única. Además se te ve bien integrado…
    Seguiré tus pasos. Siempre me gusta empaparme de lo que desconozco.

    Saludos.

  12. Realmente este personaje colocando SPAM es un (/$$?/%(/ , y volviendo a la maquinita, solo he jugado 4 veces en mi vida y en ellas lo que gastaba era mas de lo que valia el premio, mas por simple y mero reto a tu habilidad…

  13. Yo quiero uno de esos en locolandia para vacilar a la peña que viene por kasa. ¿Cuánto cuesta una maquina de esas? ¿Pero será má barata que el evío?

  14. hola buenas!

    perdonad por escribir ésto aqui pero tengo una pregunta que quizá kirai me pueda responder o algun otro, que pasa con el blog de Fer-Martin? está completamente parado y no se porqué…demasiado ocupado con su nuevo trabajo o ya se cansó de tener un blog??

    os pido disculpas por el cambio de tema pero es que no encuentro explicación.

    saludos!

  15. Yo alguna que otra vez con las máquinas del gancho (el gancho es nuestro aaaaamoooooo) he sacado algo, pero porque estaba cerca del borde de por donde caen. Pero realmente alguien consigue sacar algoo???

    Yo creo que esos ganchos no tienen fuerza suficiente para sacar nada. Veo más fuertes los brazos que tiene ese robot que los ganchitos.

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