Día 22 – Barbacoa en la bahía de Tokyo

Día de fiesta nacional (Porque comienza el otoño), así que fuimos todos los de la escuela de japonés a una barbacoa en una de las muchas islas que hay en la bahía de Tokyo. Las islas están interconectadas con puentes espectaculares, el más famoso es el Rainbow Bridge del cual aún no tengo foto. También pasan trenes entre las diferentes islas y el famoso monorail.


Monorail de Tokyo

Lo primero que llama la atención del parque en el que nos adentramos es que hay mucha gente de barbacoa estilo japonés (Pescado y similares), y mientras comen están pescando. Vimos mucha gente de todas las edades pescando con una tranquilidad pasmosa. Los japoneses se caracterizan por su paciencia, deber ser por eso que son unos grandes aficionados a la pesca.


Pescando en la bahia de Tokyo.


Al fondo a la derecha podeís ver el monorail pasando por encima del agua.

La barbacoa muy bien y tal, pero lo mejor, es que al final nos invitaron a una barbacoa de al lado donde celebraban que dos japoneses de acababan de casar. También al lado había un grupo de Karatekas profesionales muy cachondos de barbacoa.


Barbacoa de los recién casados

Día 21 – Shibuya Mandarake, Game Center, Sashimi

Después de clase de japonés fuimos Albert, Carlos Julien y yo a pasar el resto de la tarde a Shibuya. Volvimos a Mandarake, la que dicen que es la tienda de manga más grande del mundo. No se pueden hacer fotos en el interior, así que aquí tenéis la entrada.


Mandarake

El manga en Japón es un fenómeno muy importante. En el metro a cualquier hora del día ves a gente de cualquier edad (Si si, es muy curioso ver a un hombre de unos 60 años con corbata leyendo comics en el metro) y sexo leyendo manga, te puedes encontrar manga tirado por el metro o por la calle porque se ve que les sobra 🙂

Como no se pueden hacer fotos os voy a contar alguna de las cosas que vi esta vez. Me fijé que había un robot enorme que costaba 2 millones de Yenes, una burrada. También había cartas de coleccionistas de diferentes series que podían llegar a costar 50.000 yenes. En la sección de disfraces me fijé que tenían los trajes de Naruto y Sakura. Luego en la sección de videoconsolas estuve mirando y te puedes comprar desde la 3DO de panasonic que fue un gran fracaso en sus tiempos hasta la Virtual Boy, la Mega Drive 32X, la Turbo Grafx, la Atari Lynx… Cualquier videoconsola por rara que sea estaba allí en Mandarake.

Luego fuimos a un Game Center que está justo al lado donde pudimos jugar a una máquina muy curiosa. Se trata de Mazan Flash of the Blade, donde tienes que jugar usando una espada de plástico. Hay un sensor que detecta los movimientos y vas matando bichos. No es fácil jugar porque hay que hacer los movimientos correctos e incluso se pueden bloquear los ataques de los enemigos colocando la espada en la posición adecuada. Muy entretenido y se libera mucha adrenalina.


Carlos jugando al Mazan Flash of the Blade.

Para terminar la tarde nada mejor que una buena cena. Esta vez obtamos por Sashimi. La traducción literal de Sashimi es pescado crudo, es muy famoso aquí en japón y la verdad es que está muy bueno. Ponen diferentes tipos de pescados, también una especie de ostras y a veces pulpo o sepia.


Sashimi. Las hojas esas verdes también se comen, y las cosas amarillas son flores de adorno.

Tokyo Game Show en directo a partir de las 4 de la madrugada

Mañana marchamos al Tokyo Game Show. Carlos y yo haremos un seguimiento especial utilizando el teléfono móvil para mandar en directo fotos a este blog. La emisión comenzará seguramente a partir de las 4 de la madrugada del mañana sábado hasta las 10 de la mañana hora española.

Se trata de una de las ferias mundiales más importantes dedicada exclusivamente al mundo del videojuego. Este año será especialmente interesante porque podremos conocer la nueva generación de videoconsolas portátiles, seguramente pueda mostrar cosas inéditas en directo, ya veremos si hay suerte. Espero que os guste y que salga bien la idea del seguimiento en directo.

Aquí irán apareciendo las fotos. Podéis clickar para ver las fotos en grande.


Tokyo Game Show 2004

Día 20 – Trenes y metro en Japón – Parte 1

En Japón se jactan de tener el mejor sistema ferroviario del mundo, y no lo he dudado en ningún momento. Por mi estación que es bastante secundaria, hay 8 andenes de tren y 2 andenes de metro. Pasa el metro cada tres minutos y trenes cada minuto. Y os estoy hablando de una estación secundaria. Son muy muy puntuales, puedes calcular perfectamente el tiempo que vas a tardar en llegar a cierto sitio sin preocuparte, en 20 días no he visto ni un solo retraso. Cuando le pillas el truco es muy cómodo viajar en metro y tren.

Pero también es verdad que el metro y el tren son los más caros del mundo. Cada vez que entras tienes que pagar la distancia desde tu estación hasta tu destino, no existe el concepto de pago tanto y puedo usar el metro media hora por ejemplo. Hay que pagar por cada movimiento que hagas. Otro inconveniente es que está diseñado exclusivamente para japoneses, todo en perfecto japonés. Y el último problema es que en Tokyo operan más de cinco compañías diferentes entre las cuales tienes que ir cambiando.

Las dos compañías más importantes son: JR y Tokyo Metro. JR es la compañía de trenes más grande del país, sus líneas en Tokyo suelen ir uno o más niveles por ENCIMA del suelo. La línea más famosa de JR es la Yamanote, muy cómoda para moverse por Tokyo porque te lleva a los lugares más importantes (Ueno, Akihabara, Shinagawa, Shibuya, Shinjuku…). Además los trenes de la línea Yamanote llevan dos pantallas TFT encima de cada puerta, una con televisión y otra indicando el tiempo en cada estación de Tokyo.

Os pongo dos fotos de UN TROZO del mapa de JR de Tokyo. Tened en cuenta que hay más mapas que se solapan con el de JR de otras compañías, si los juntas todos es una auténtica tela de araña. Fijaros que en cada estación hay un numerito, esa es la pasta que hay que meter en las máquinas de abajo para obtener el Ticket.


Mapa de JR en Tokyo y máquinas expendedoras. Fijaros en el círculo de la línea Yamanote. A ver quien descubre la estación en la que está sacada la foto.


Cada día tengo que batallar con este tipo de mapas. De punta a punta del mapa hay más de 50 Km.

En cuanto a Tokyo Metro, está dirigido por el ayuntamiento de Tokyo. Sus líneas están todas bajo tierra. En la mayoría de las estaciones podréis escoger entre JR (Ir por entre los edificios, muy bonitas las vistas) o ir con el Metro; el problema es que al principio lo típico es equivocarse, comprar un billete de JR y meterse en el metro o viceversa.

Hay otras empresas secundarias como la línea de metro de Disneyland Resort Tokyo, o la línea de Monorail que va por ENCIMA DE LOS EDIFICIOS Y DEL MAR (Muy bonitas las vistas 😉 . Y otras muchas que aun no conozco.

Finalmente un apunte de Carlos para que os hagáis una idea de las dimensiones de las líneas ferroviarias y de metro en Tokyo.

En la calle siempre hay gente. Pero manadas de personas. Oleadas. Que no para de pasar gente, la hostia, y todos japos! Es como un mundo nuevo! Hay una estación de metro (Shinjuku) que tiene 60 salidas! (sesenta, lo escribo para los que crean que me he equivocado en el número). Por esa estación pasan al día (atención dato!) unos 2 millones de personas!! Que ya es gente. Esa es una de las zonas donde más vamos cuando salimos de clase, pero siempre nos perdemos intentando salir por la salida correcta. No he salido dos veces por la misma salida!

Efectivamente, la estación de Shinjuku es un verdadero infierno. Además si te equivocas de salida (Siempre nos equivocamos), para encontrar luego el sitio donde siempre quedamos hay que dedicar media hora o más caminando para dar la vuelta a toda la estación. Eso sí, siempre se descubren nuevas cosas en estos paseos inesperados. Si alguna vez paráis en Shinjuku (Seguro que lo hacéis sin vais a Japón) o acordaréis de estas líneas seguro.

Día 19 – En las montañas de Nikko

Bueeenooo, pues nada que a las 2 de la mañana con la barriga llena en un pueblo fantasma de las montañas de Japón. Somos 4 personas y tenemos 3 IPods, 4 teléfonos móviles, un mechero, una toalla, una cámara de fotos y una cámara de video. Mmmm, chungo. Comenzamos a vagar sin rumbo y terminamos en un pequeño templo entre grandes árboles justo al lado del pueblo, pero estaba tan oscuro que ni siquiera con el mechero veíamos nada.

Luego fuimos a un 24 horas, en Japón allí donde vayas siempre hay un 24 horas. Allí compramos chocolate (Hay unas tabletas de chocolate que venden por todo Japón que valen solo 100 Yenes, muy recomendable) y leímos un poco de manga. Es muy típica la sección de manga de los 24 horas donde te puedes sentar a leer y luego largarte sin ningún problema. Julien se pilló material de Full Metal Alchemist. En un 24 horas también puedes enviar Faxes, hacer fotocopias, hacerte Ramen con un microondas, comprar Sushi, incluso te preparan comida caliente si lo pides.

Seguimos nuestro camino hasta que encontramos una cabina de teléfonos enorme muy óptima para descansar un rato los cuatro. Allí estuvimos descansando hasta la salida del Sol a las 5 de la mañana. Aquí sale el Sol muy muy pronto. Resulta que la cabina estaba al final del pueblo, justo en la base de la montaña donde están todos los templos. Así que nos adentramos en un bosque de árboles enormessssss, con apenas luz y una niebla muy espesa.

A mi todo aquello me recordaba a la película de El viaje de Chihiro (Sen to Chihiro no Kamikakushi).


En los bosques de Nikko.

Enseguida comenzamos a ver templos, y nos dimos cuenta de que había decenas de ellos esparcidos por todo el bosque. Impresionante poder ver todo aquello nosotros solos, porque parece ser que es una zona muy muy turística que está siempre a tope de gente. Julien el más aventurero del grupo se marchó por una montaña (Montaña de esas típicas que salían en Dragon Ball) contigüa y descubrió un templo escondido. Luego fuimos todos hacia el templo secreto ;). A la entrada nos saludaba este simpático «demonio» de la mitología japonesa.


Julien saludando a la afición


El templo en cuestión

Seguimos visitando templos mientras se iba levantando la niebla.

Encontramos un templo que estaba totalmente abierto, así que pasamos después de descalzarnos convenientemente. En la entrada de los templos suele haber una sala con un gran tatami (Al más puro estilo Matrix, cuando Neo entrena con Morpheo), donde se arrodillan los monjes a rezar. Al fondo, están las imágenes de los dioses y los objetos de valor del templo; también ponen los boles con arroz para que reciban la bendición de los dioses.


Julien y yo


Estirando las piernas en las montañas de Nikko a las 6 de la mañana.


Battle


Morpheo Vs Neo

Finalmente fuimos al famoso templo Toshogu. Fue el templo que construyó el shogun (General) Tokugawa Iemitsu para rendir homenaje a su abuelo Ieyasu. El Toshogu construido en 1636 es el templo más ricamente decorado de todo el país: dorados, recargados techos de estilo chino… una obra maestra.


Torre de varias plantas del templo Toshogu


Templo Toshogu. Ya son las 8 de la mañana y comienzan a aparecer turistas.

Después de 4 horas difrutando entre bosque japonés y templos marchamos hacia el lago de Chuzenji. Para ir teníamos que volver a Nikko y coger un autobús. Aun no habíamos usado el autobús en Japón. Muuyyy poco recomendable y más en el interior de Japón donde te puedes perder con mucha facilidad y como no tengas unas pequeñas nociones de japo chungo. Muyyy friki lo del autobús donde los únicos occidentales eramos nosotros, subiendo carreteras angostas hasta superar los 1500 m sobre el nivel del mar. Durante el camino, el conductor paró dos veces el autobús porque se podían ver los monos comer en los bosques que estábamos atravesando.


Vistas desde Chuzenji

Finalmente llegamos al lago, vimos las famosas cascadas de Chuzenji y marchamos de vuelta hacia Nikko. Y de Nikko a Asakusa (En Tokyo), esta vez no nos perdimos por el camino. En Asakusa Carlos y yo dimos una vuelta antes de marchar a casa después de un fin de semana tan mítico. Vimos el famoso edificio de Asahi (La marca de cervezas más famosa en Japón).


El edificio del fondo que tiene una gota dorada de metal en el techo es el de la cerveza Asahi.

Día 18 – Nikko

Quedamos Carlos, Vasco, Julien y yo a las 4 de la tarde en el parque Ueno para buscar alguna forma de ir a Nikko. Nikko es un pequeño pueblo en las montañas del norte de Japón, es famoso porque allí hay una montaña llena de templos. El templo más famoso es de hace 400 años, y lo construyó el primer Tokugawa como homenaje a su abuelo. Es uno de los templos más valiosos de Japón porque en el interior abundan los detalles en oro y otros metales preciosos.

Aunque ya era bastante tarde para irse a un lugar tan lejano de Tokyo decidimos coger el primer tren desde la estación de Asakusa. A la aventura!!! Por primera vez ibamos a salir de Tokyo después de más de 15 días en Japón. Mmmm, pero estuvimos en el tren más de una hora y seguíamos viendo edificios y más edificios, Tokyo es enoooorme. El billete de tren nos costó 2700 Yenes, solo la ida. Y lo peor es que no nos enteramos que había que cambiar de tren en una estación, no lo ponía nada por ningún lado. Así que terminamos a las 9 de la noche en un pueblo perdido que no me acuerdo ni del nombre, más que nada porque no lo podía ni leer, un cartel de 5 Kanjis enormes en la estación de tren que no se parecían nada a los Kanjis de Nikko (Nuestro destino).

Julien y yo sacamos nuestras nociones de japonés y pedimos ayuda al maquinista del tren. Tuvimos que volver varias estaciones atrás y cambiar en la estación adecuada. Durante el viaje fuimos llamando a hoteles de Nikko pero estaban todos completos, jajaja. Al fin llegamos a Nikko cerca de las diez de la noche sin lugar para dormir. Lo primero que notamos de Nikko es un ambiente totalmente diferente a Tokyo, por primera vez pudimos ver calles sin apenas gente, ni un solo edificio alto y casi ningún cartel luminoso. Pero lo primordial era buscar un hotel o Ryokan (Hoteles con habitaciones estilo japonés, con futón, ofuro etc.) para preguntar si tenían habitación para cuatro. Ni de coña, miramos más de 7 hoteles y ryokans y nada de nada, todo completo.

Solución, buscar restaurantes y bares para pasar la noche. Comenzamos en un restaurante tradicional japonés donde comimos Sashimi (Pescado crudo), Yakitori (Pinchitos de carne y verduras) entre otras cosas. Nos salió muy barato pero cerraban a las 12 de la noche así que tuvimos que buscar otro lugar donde reposar. Encontramos un bar/restaurante donde eran especialistas en Ramen, mi comida preferida aquí en Japón.


Julien y yo comiendo Ramen

Buenísimo el Ramen y las risas que nos echamos allí pensando en la noche que nos esperaba porque a las 2 cerraban todos los bares de Nikko.